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Autotest: Chevrolet Spark GT: Pequeño Transformers

13 sep Posted by in autotest, noticias | 2 comments
Autotest: Chevrolet Spark GT: Pequeño Transformers

       Este escurridizo pequeño citycar de la marca del corbatín trata de llenar un espacio dentro de un nicho nuevo en el mundo citycar, los “city premium”. No lo logra del todo, pero destaca por su agilidad y facilidad de manejo, diseño e interior modernos.

    Por Mauricio Carvallo G, Autoempresas (mauricio@autoempresas.net)

      SANTIAGO.- Septiembre 13 de 2010.- Autoempresas .- En el dinámico mercado automotriz mundial y claro, el chileno, hay espacio para todos. De la mano de mucha creatividad e inversión con el tiempo llegan nuevos modelos que van llenando sub nichos conforme la industria se va desarrollando, ello siempre de acuerdo a las necesidades de los clientes.

     Uno de estos productos que buscan diferenciarse dentro de nichos específicos es el nuevo citycar “premium” Chevrolet Spark GT, modelo que busca clientes más aspiracionales que funcionales. Este compacto viene a seducir a quienes buscan un vehículo económico pero con prestaciones mas “agresivas” que sus pares de segmento.

     Este modelo nació desde el conceptual Beat, que fue sometido junto a los conceptuales Trax y Groove al veredicto global en el Salón de Nueva York de 2008, y que recibió los votos de más de dos millones de jóvenes que querían vivir la experiencia de conducirlo en las calles.

     Su diseño fue elaborado por la división surcoreana de General Motors, GM Daewoo, a quien se encargó este diseño global que se hizo popular al ser estrenado en la película Transformers: La Venganza de los Caídos.

     Ahora como vehículo de producción, llega a nuestro país en 2 opciones las cuales comparten un motor de 4 cilindros DOHC S-TEC II de 1,2 litros que desarrolla 81 hp a 6.400 rpm y un torque de 111 Nm a 4800 rpm, aceleración de 0 a 100km/hr en 12,1 segundos y velocidad máxima de 164 km/hr, destacable para un vehículo de este segmento.

     Este modelo no sustituye al Spark actual y tampoco al Corsa hatchback. Su versión de entrada cuesta $ 5.290.000 (que testeamos gentileza de General Motors Chile), mientras que la versión full tiene un valor de $5.990.000. Compite con modelos como el Peugeot 206 Compact, Citroen C1, Hyundai Getz, entre otros. El grupo objetivo es AB1, C2 y C3.

     La versión de entrada de Spark GT cuenta con alzavidrios eléctricos, cierre centralizado con comando a distancia integrado en la llave, equipo de sonido de 4 parlantes con CD/MP3 con entrada auxiliar y mini USB, espejos retrovisores externos eléctricos calefaccionados y volante regulable en altura.

     En su exterior, esta versión cuenta con neblineros delanteros y spoiler trasero, y en seguridad, ofrece barras de acero laterales de puertas, carrocería con zonas de deformación programada, airbag para el conductor y parachoques con sistema de absorción de impactos.

     En tanto, la versión full, suma aire acondicionado con control digital, doble airbag frontal, frenos ABS en las 4 ruedas y barra portaequipajes en el techo.

    LLAMATIVO, PERO NO TANTO

    A simple vista el Spark GT no llama tanto la atención como esperábamos, sin llegar a desteñir o desencantarnos. Ello se debe, en parte, a que la versión base está “disminuida” por neumáticos más angostos, sin llantas de aleación y adornos que enriquezcan la plataforma. Por eso recomendamos más la versión full, que cambia bastante de aspecto al modelo que testeamos.

     Mirándolo más de cerca convence más. Hay buenas terminaciones que los sacan de lo convencional del segmento. Nos gustan sus líneas laterales ascendentes y los cortes horizontales en la carrocería. Son atractivos los diseños de los ópticos y los focos traseros, su imponente spoiler que le otorga ese look más deportivo. También es bastante particular las manillas de las puertas escondidas en la terminación de la ventanilla. En estos detalles podríamos graficar que estamos frente a un modelo más “premium” versión otros de la competencia.

     Pero donde se observa la mayor “vanguardia” es en el interior. Destacan claramente el velocímetro circular y al costado derecho, adosada, una pantalla multifunción que indica revoluciones, odómetro, nivel de combustible y la hora.

     Adentro los detalles fueron cuidados, con plásticos suaves y bien instalados con plásticos opacos, brillantes y pintados look aluminio que le proporcionan una apariencia y estilo propios. Los plásticos son de buena calidad, pero nada fuera de lo común dentro de su segmento. No nos gustó los pocos espacios para guardar cosas, tema relevente tratándose de un citycar. El puesto del conductor es cómodo y se puede regular en altura, casi único dentro de los modelos del sector.

     En la prueba dinámica notamos la respuesta correcta del acelerador al exigirlo, nada demasiado emocionante pero apreciable para un vehículo de esta categoría. La suspensión es equilibrada y otorga el confort adecuado. El eje delantero es McPherson y eje trasero semirrígido.Los frenos dan una respuesta contundente y lineal.

     Destacamos su gran maniobrabilidad urbana. Sus reducidas dimensiones le otorgar una sensación de agilidad y aplomo dentro de la ciudad. La suspensión absorve bien en los caminos en mal y regular estado. Al llevarlo a las autopistas transmite un elevado nivel de seguridad, pero no es su medio ambiente habitual, pero no destiñe para nada.

     Asociado a una transmisión manual de cinco velocidades, cuenta con un motor de 1,2 litros y cuatro cilindros. Desarrolla 81 cv de potencia máxima a las 6.400 rpm. Cuesta llevarlo al lugar “aceptablemente” dentro del torque ideal del motor, sobre las 3.400 vueltas, cuesta mucho llevarlo de manera agil bajo ese régimen. Nos gustó la caja mecánica de cinco marchas, de accionamiento rápido y preciso. Logramos un promedio de 23 km/l en carretera y 15 km/l en ciudad.

     El nivel de ruido del habitáculo es algo alto sobre los 3.000 RPM. El sonido del motor alcanza al habitáculo, pero no es exagerado, y sobre todo si se compara con otros utilitarios de menos de cuatro metros.

    En resumen un vehículo correcto, que prometía algo más de lo que es, pero no por ello es un mal modelo, ya que a medida que se le conoce, más convence.

LO BUENO:

Rendimiento combustible

Diseño y terminaciones del interior

Maniobrabilidad y agilidad urbana

LO MALO:

Exceso de ruido sobre los 3.000 RPM

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